Maurice André
M. A.: Para practicar ese oficio tan difícil de dominar, tanto el punto de vista físico como el síquico, hay que vivir sanamente, dormir bien, evitar abusar del alcohol etc. Personalmente tengo dos refugios importantes que me permiten mantener mi equilibrio: una familia y mis trabajos manuales (escultura sobre madera¹ y bricolage). Así puedo enfrentarme con el trabajo instrumental con toda seriedad y toda la concentración necesarias.
Me entreno fácilmente hasta 5 horas al día, sobre todo en previsión de una emisión como la del Grand Echiquier. Calculo que tengo que poder tocar mi programa completo tres o cuatro veces cada día para dominarlo absolutamente en el concierto. A veces, en previsión del calor excesivo que se nota en el escenario, trabajo en mi sauna calentada a 35°C...
Ensayo cotidiano de Maurice André
Por la mañana (alrededor de una hora) (Cuanto más anciano es uno más dura ello)
- Despierto los músculos y los labios con ejercicios de «buzz» y con la boquilla sola, tratando de no ejercer ninguna presión sobre los labios (no me preocupo en absoluto del sonido).
- Paso al instrumento con ejercicios de gamas y arpegios, siempre con la mayor soltura, sin apoyar, y sigo despreocupándome del sonido.
- Repito arpegios de acordes en legato, pero ahora buscando una buena sonoridad. Sigo trabajando con soltura y lo más lentamente posible. Luego paso a los intervalos progresivamente, cada vez más amplios (cuartas, quintas, octavas simples, dobles y triples) siempre a un compás muy lento y apoyando lo menos posible).
- Repito 3) en staccato.
Una vez hecho esto, puedo pasar (tantas veces como sea necesario) a las obras de mis programas de concierto. Me entreno también cambiando de instrumentos y de boquillas.
Todas las tardes, antes de acostarme, hago masajes concienzudamente en los músculos de los labios con mantequilla de mesa, rica en vitamina C.
Para mi, el fundamento esencial del toque de la trompeta se encuentra en la búsqueda de la sonoridad y en la precisión del ataque.
La boquilla de Maurice André ha sido modificada (2 mm más en la parte que descansa sobre el labio superior)
Correcciones especiales
A lo largo de su carrera, Maurice André ha modificado dos puntos esenciales, en su manera de poner la boquilla:
1) La boquilla
Ha ensanchado el borde superior de su boquilla en dos milímetros, ya que ésta se apoyaba principalmente sobre el labio superior.
2) La separación progresiva entre los dientes incisivos
Con los años, la separación entre los dientes incisivos centrales ha aumentado y ha acabado molestando. Ha pedido a un dentista (muy calificado sin duda) que le rellene completamente — detrás y delante — el espacio entre los dos incisivos centrales superiores y el siguiente incisivo superior izquierdo por medio de un empaste especial. «No es muy estético pero sí muy eficaz. Mi toque de emisión incluso ha mejorado desde entonces», añade sonriendo maliciosamente.
¿Cuántos oyentes al año para Maurice André?
Maurice André da alrededor de un centenar de conciertos ante un auditorio de un promedio de 2000 personas, o sea, más de 200 000 personas al año. Más de 15 millones de telespectadores vieron el primer Grand Echiquier y tuvo una incidencia espectacular sobre la venta de sus discos y sobre el porcentaje de frecuentación de sus conciertos.
Es una consecución popular extraordinaria no sólo para él sino también para la trompeta y para los metales en general.